BENDICION MUNDIAL DEL UTERO Sanación femenina a través de la conexión con tu copa sagrada
La Bendición mundial del útero es una experiencia que te acerca más a tu esencia femenina, a tu poder real, a ti misma. Sábado, 21 de Mayo 2016. Miles de mujeres en todo el mundo se conectaran a su útero y a su esencia femenina, al Divino Femenino. Permítete sentir la fuerza de la Unión y vive esta experiencia única que te marcará .. Regístrate en http://www.mirandagray.co.uk/register.html
Me doy permiso para separarme de
personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia. No acepto ni la
brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi
marido, o mujer. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo
momento fuera de mi vida.
Soy un ser humano que trata con
consideración y respeto a los demás. Merezco
también consideración y respeto.
Me doy permiso para no obligarme a ser
“el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la
persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo
para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan. No he nacido para entretener y dar energía a los demás a
costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que
continúen a mi lado.
Mi propia
existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a
valorarme. Mi presencia ya es suficiente: no he de
agotarme haciendo más.
Me doy permiso para no tolerar
exigencias desproporcionadas en el trabajo. No voy a cargar con
responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a
desentenderse. Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.
Me doy permiso para no hundirme las
espaldas con cargas ajenas
Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis
padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo hostilidad, engaño o
agresión: hay también mucha belleza y
alegría inexplorada. Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a
explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido
conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.
Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente. Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: una mujer sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumana.
Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie.
Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros. Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración. Me afirmo como una persona no adicta a la angustia. Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio. No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.
Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia. Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.
Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.
Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo. Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.
Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio. Prefiero las relaciones menos densas.
Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtica. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.
Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más serena cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros. No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.
Cuéntale que eres cíclica, que tus hormonas en el mes cambian y con ellas tu ánimo. Cuéntale que durante tu menstruación estas más sensible y receptiva, que necesitas quietud para escuchar tu corazón, tiempo para dormir, para mirar a la Luna. Cuéntale que necesitas llorar las tristezas del mes, que necesitas vaciarte, encontrarte, recuperar tu centro y trascender limitaciones.
Cuéntale que tu sangre es roja y no azul, cuéntale que con su amor y aceptación puedes volver a tu esencia y puedes volver más fuerte, que no tenga miedo, que no quieres ser mas fuerte y competir con el. Cuéntale que tu fuerza es diferente y necesaria, que siendo autentica puedes apoyarle, para que como hombre se encuentre y ocupe su lugar y de esta manera podamos vivir como mujeres y hombres auténticos, y quizás así podamos sembrar una tierra de amor y respeto entre seres humanos. Cuéntale...
Temer a la loba entre colmillos mansos. Temer al bosque lugar sagrado de mi convertibilidad....
Loba sin mar
ojos de rosa agridulce.
Loba como las aves
que cruzan el continente.
Loba dantesca.
Loba de los cuadros azules.
Ojos azules.
Patas azules.
Loba que despierta
para recibir su velo.
Loba que recrea
su Polo Norte con espasmos.
Loba que nació
con su mujer al lado.
Mi corazón de mujer es rociado con el dulce néctar de sanación que la Madre Cósmica me entrega. En este momento soy parte del Círculo Sagrado de Mujeres de Luz, y unida a mis hermanas, activo mi fuerza espiritual para irradiar energía amorosa a través de mis manos y mi conciencia. Te pido Madre Cósmica que bendigas mis manos y las manos de mis hermanas en todo el mundo para poder canalizar aquí y ahora tu Luz Sanadora hacia la Madre Tierra. Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu paz. Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Luz. Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Amor. Ayúdanos a despertarnos como Mujeres Sagradas, guerreras del Amor, defensoras de la Vida. Acompañada por la Fuerza espiritual de todas mis hermanas envuelvo a la Tierra en una Luz intensamente Violeta y la limpio de todas las heridas. Libero en este instante su dolor y sufrimiento y envuelvo a la Tierra en una serena Luz Rosada, llenando de vibración amorosa cada rincón de este planeta. El poder gestante de mi útero se une al poder gestante de los úteros de mis hermanas, y entre todas formamos un círculo sagrado de protección para la Madre Tierra. Estando juntas y conscientes de nuestro poder femenino unificado, nuestro Amor es un arma concreta, más poderosa que cualquier arma de guerra. Abro en mis circunstancias actuales canales hacia la Gracia Divina. Me comprometo a Ser Guardiana de la Madre Naturaleza, amando y cuidando todo lo que la Diosa ha creado en la Tierra. Me comprometo a mantener viva esta oración día tras día, fortaleciendo el Círculo de Mujeres de Luz. A través de mis actos cotidianos me comprometo a sembrar Amor en la Tierra. En Amor y Luz
Sofía era una niña brillante, o lo que yo entiendo como brillante: era divertida, su presencia y su risa contagiosa era suficientes para tu sentirte mejor, y así lo reconocía casi todo el mundo a su alrededor. Andaba segura de sí misma, desafiando los obstáculos de la vida con una templanza de maestría...
Era un ser tranquilo, amoroso, bondadoso y terrenal. Todo el mundo se quedaba maravillado por la fragancia que desprendía al andar, y su mirada te transportaba a un mundo de magia..
Pero no todo era magia para ella.
Otra realidad había en el interior de Sofía, algo más gris, triste y silencioso.
Lo que ella veía cuando se miraba en el espejo no era tan luminoso, esa era su triste percepción. Dudaba de su valía, su autoimagen se distorsionaba y se sentía removida interiormente al mirarse, y dejó de hacerlo. Esa parecía una solución, así no se sentía tan mal y ella ya se lo montaba para cambiar de conversación si sentía que alguien la adulaba..
Así fue pasando el tiempo, evitando mirarse, controlando las conversaciones y desviando miradas reconocedoras.
Pero al tiempo, esas personas que veían su Luz fueron desapareciendo. Ella lo notó pero no reaccionó. Y cada vez la gente que entraba en su vida parecía tener menos valores, más juicio sobre los demás, menos corazón.. y Sofía empezó a sentirse sola aún estando acompañada. No paraba de preguntarse que qué pasaba en su vida, que todo le iba de mal en peor, no sentía que pudiera confiar en nadie. Se sentía en un charco de agua turbia.
Pero como la vida siempre responde a quien quiere evolucionar, "la vida" le trajo a Sofía un ser excepcional. Una mujer-guía, un ser de Luz consciente en un cuerpo, una mujer empoderada.
Una tarde preciosa de otoño, en una de tantas conversaciones que tenían tomando una infusión, Sofía le preguntó:
- Maestra, como es que esta gente ha llegado a mi vida? No me siento bien con ellos pero no tengo a nadie más y me siento tan sola.. que al menos hablo con alguien!
La Maestra, comprendía perfectamente las emociones de su niña, ya que ella había pasado por eso. Le contestó:
- Sofía, cariño, te has planteado que tal vez esas personas sean tú misma? Es decir, expresiones de partes de ti que no reconoces todavía? Recuerda que el Universo desde la Ley del Espejo: esas personas son tu reflejo de tu desamor hacia ti.
Sofía estaba un poco enfadada en silencio, porque no quería que eso fuera verdad, claro.. y entonces, en un intento de desafiar a la Maestra le dijo..
- Vale, entonces si quito de mi vida estas personas, pueden venir otras más acorde a mi manera de ser, no?
- Me temo que precisamente eso funciona al revés.. Cómo te va a querer la gente si tu no te aprecias en lo que eres?
Cómo crees que puedes a traer a gente que viva en la Luz si tu vives en el desamor hacia ti? Porque te tendrían que querer ellos si tu no lo haces?
El día que empieces de verdad a sentir que te valoras, que te Amas en todas tus partes, que sientes que vales la pena, que tu Amor hacia ti es lomás importante..y decidas tus pasos desde ese espacio interior.. entonces Serás la Creadora de tu vida!
Ese es el Secreto.. como es afuera es adentro y es desde dentro que podemos cambiar. Pero si no te responsabilizas de tus decisiones, de tus sentimientos, del poder que cedes afuera, seguirás en la queja y perdiendo el sentido de la Belleza de la Vida! No podrás conocer tu Poder...
YO SOY FUERTE... porque conocí y amé mis debilidades YO SOY BELLA... porque soy consciente de mis defectos YO SOY SABIA... porque aprendí de mis errores YO SOY AMOR... porque sentí odio y lo liberé YO SOY FELIZ... porque he conocido mi tristeza Yo soy quien soy, plena libre consciente porque aprendí a amarme como soy Soy portadora de una larga tradición femenina Soy creadora, artista, mujer En mi cuerpo vive el símbolo de la serpiente: el fluir como la sangre de la vida, el fluir como el agua de la fertilidad, el fluir como la danza de la creatividad Mujeres, hermanas, somos multifacéticas, somos potencia divina Creamos nuestros cuerpos, con nuestras manos, con nuestra inteligencia, con nuestros corazones. Somos cultura, arte, expresión del amor. Somos el perpetuo manantial de la creación. Somos.
Tú tienes la fuerza en tus huesos antiguos como la Tierra... Desnúdate de los miedos... Cualquiera puede ser tu opresor, tu opresora… tú misma... Mira quien ha estado dándote golpes, visibles o invisibles...
Puede haber sido tu padre, tu hermano, tu amante, tu madre, tu amiga, quien quiera que tu ames … mira de frente y honestamente el daño, el dolor, el golpe que nadie merece, la violencia que alimentamos cuando nos quedamos por un golpe más, por un ojo que no quiere ver, oídos que no aprenden a escuchar, corazones que están dormidos de dolor, de comodidad, de hastío, de ignorancia...
Mujer tu puedes ser la que sueñas, porque esa fuerza está dentro de ti, ¿Cómo podrías soñar con lo que no conoces? Cómo podrías soñar con lo que no eres?...
Toma tu sueño y deja caer las pesadas capas de culpa, miedo, vergüenza, comodidad…deja que el canto de la Vida te despierte y trabaja con todo tu ser por ello...
Allí radica tu ser primero, esa salvaje potencia que te habita y te posibilita, esa que eres...
Serás tu dedicación y cuidado por ti misma, serás el amor que sepas y aprendas a regar en ti, serás las inspiraciones de tu corazón, la arcilla de tus manos, los cantos que te cantes al dormir...
Nadie puede hacer esto por ti...
Algunas reciben esas bendiciones, a ratos. Otras seremos quienes aprendamos para nosotras mismas y desde ahí las repartiremos al mundo...
Tómate como un recién nacido, mírate con infinita apertura y verdad. Respira, estás llegando a donde siempre has soñado estar, dónde siempre has estado en realidad...
Todo aquello que sueñes y desees para ti DÁTELO TU MISMA, persevera en el camino que te inspira y arranca de los brazos depredadores de tu propia mente que luego se convierten en depredadores hombres, hermanas, lugares, acciones, adicciones…
Mujer puedes salir de los témpanos, puedes respirar y bailar a tu gusto...
Date el impulso, salta al vacío y libérate...
María Mestiza Sanhueza Silva Círculo iniciático: La mujer que soy